Mi nombre es Rosa, soy de Barcelona y trabajo de enfermera,
tengo 33 años, siempre tengo que colocarle algun enema
a algun paciente de la clinica donde trabajo, pero esta vez
mi paciente fue una mujer muy guapa, atractiva, de unos 26 años
que se llama Elisa. Las indicaciones en el reporte eran que
tenía que aplicarle un supositorio de Voltarén a la paciente
del cuarto 302, le pedí que se acostara sobre su estomago,
y que se relajara. Primero tenía que lubricarle el ano
con un poco de vaselina, ella se volteó y cuando lo hizo
pude ver su bien pronunciadas nalgas, tenía un trasero
bien formado, separé sus nalgas y pude ver su pequeño
ano, color canela. En eso sentí un escalofrío
recorrer mi cuerpo, eso me confundió un poco, ya que
no soy lesbiana, pero el trasero de esta mujer me había
erotizado, me había excitado. Le sugerí que para
que el supositorio sea absorbido mejor y tener el efecto analgésico
deseado, que tal si le colocaba un enema evacuarte, para limpiar
sus intestinos. Mi intención no era otra que disfrutar
mejor viendo el trasero de esta mujer.
- "pero nunca me han puesto un enema señorita."
"siempre hay una primera vez querida, además
va a ser muy bueno para limpiar tus entrañas".
Me costó un poco convencerla, pero lo consegui. Cuando
separé sus nalgas, procedí a untarle vaselina
en su ano, a la vez que para relajarla le hice un poco de
conversación. Me dijo que se llamaba Elisa, que había
llegado a la clínica por un dolor en la región
cervical, me dijo que estaba nerviosa, en ese momento lo mas
esperado por mi: introducirle la canula del enema por el culo
de aquella mujer "despacio por favor".
"tranquila mujer" "no te va doler, relajate,
eso es, ponte flojita chica, asi, flojita, flojita eso es".
Fue excitante ver como la cánula del enema se hundía
en su ano, despues dejé que el litro de agua tibia
jabonosa entrara en su recto. Ella gimió un poco, después
le pedí que cuando termine con el enema vaya al retrete
pero que soporte un poco.
Cuando regresé a los 20 minutos, encontré que
Elisa estaba mas relajada, me dijo que ya no sentía
su estomago pesado, que habia sido agradable, enseguida le
sugerí otro enema, y esta mujer accedió de inmediato!
Esta vez me atreví a pedirle que se colocara sobre
sus rodillas, para que el enema pueda repartirse mejor en
sus intestinos, y se coloco sobre sus rodillas, con los brazos
y la cabeza en la almohada. Era excitante ver la vagina y
el ano de aquella mujer! Me moje en el instante de solo ver
su ano en toda su dimensión, lo tenía pequeño,
con sus pliegues simétricos. Me excitaba la idea de
introducirle la cánula otra vez, y cuando lo hice,
se la metí unos centimetros mas de lo recomendado,
"a ver otra vez, Elisa" "relajate, eso es,
no va doler nada amor".
Después solté el agua, pude ver que ella había
hundido su cara en la almohada, yo estaba muy excitada, y
me preguntaba si esa mujer también sentía lo
mismo que yo.
Terminé con el enema y le dije que ya regresaba que
se tome su tiempo.
Cuando regrese le dije : "a ver, ahora el supositorio
" ella me dijo que tal vez tenia el ano un poco irritado
por los 2 enemas, le pedí que se volteara para revisarle
el ano, en verdad lo tenia un poquito irritado pero casi nada
."Ahora voy a lubricarte con un poquito de gel querida".
A la vez que lo hacía, le pregunté si nunca
había tenido sexo anal, y me contesto que no, que lo
primero que le había entrado en su poto aun virgen
era la cánula del enema, a las 2 nos dio un poco de
risa.
Le di una pequeña palmada en sus preciosas nalgas
y le pedí que se relajara que había llegado
el momento del supositorio, y fue muy erotizante empujar con
mi dedo sin guante el supositorio en el culo de Elisa. Le
dije "voy a dejar mi dedo dentro unos segundos amor para
evitar que lo expelas". Después que retiré
mi dedo medio me fui al baño y me masturbé,
me frote la vagina , a la vez que succionaba con mis labios
mi dedo ,que había estado dentro del culo de aquella
mujer, y tuve un orgasmo maravilloso.
Ahora siempre estoy esperando que llegue una persona atractiva
a la clínica ya sea hombre o mujer y repertir la sesión
de los enemas.
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